¡Y enceste de 3 puntos para Frederick Person! ¡Ha volado hasta el cielo!... Señoras y señores… tremendo lanzamiento de la joven promesa del baloncesto universitario…
Por fin lo había conseguido, jugaba en la liga universitaria y no sólo tenía beca para estudiar sino que además viajaba por todo el país haciendo lo que más le gustaba: ¡Jugar al Baloncesto! Y con aquellas zapatillas… ¡Uaooooo! ¡Eran fantásticas! y ¡cómodas! Le quedaban de miedo con todo lo que se ponía… pero, sobre todo, volaba con ellas, sí, sí, volaba de verdad.
Cuando le contaron que aquellos saltos eran gracias a sus plantillas y que eran las mismas que usaban los astronautas desde las misiones Apolo, se sentía uno de ellos… todos le hablaban de la reducción del impacto, de la distribución del peso, la reabsorción de la energía durante la carrera… todo lo que quisieran… pero él saltaba igual que Armstrong…
Una historia distinta donde cualquier cosa puede suceder. Échale imaginación y cuéntanos una historia sorprendente basándote en una tecnología espacial aplicada a la vida cotidiana. ¿A ti qué se te ocurre?