¡Vaya, vaya! ¡El lío que se había formado!... menos mal que estaba sólo… nadie lo había visto, aunque suponía que sus compañero en tierra lo habrían escuchado.
Miles de tin, doing, tum, crash… fueron los ruidos que hicieron todos esas pequeñas piezas cayendo al suelo en la capsula. Vaya lío monumental en el que se hubiera encontrado nuestro astronauta si no hubieran utilizado el método que, muchos años atrás, introdujera la NASA para controlar el inventario de material que enviaban al espacio… Gracias al código de barras de todas aquellas piezas, recogerlas rápidamente y volver a colocarlas en el lugar asignado no le iba suponer ningún problema…
Tal vez puedas contarnos si, finalmente, todas las piezas volvieron a su sitio o… si fue el principio de un gran desastre.
Si te gustan los ordenadores y la animación, esta es la categoría apropiada para una mente despierta como la tuya ¡Ven y sorpréndenos!